EN LA ESPINA ESTÁ EL AGUA

Tantas espinas como estrellas

se estremecen 

caen desde lo alto de las  montañas 

sobre tus hombros

El espinal aclara 

al oír el revoloteo de los pájaros

que llegan a beber las gotas 

a bañarse sobre la tierra húmeda

El brillo del cristal se multiplica en la infinidad del monte 

se vuelve humo

se evapora

hasta extraer todos los aromas que dejó la noche 

En el llanto de la espina

mojan su frente 

las semillas dulces de la palma

¿Cuándo llegará este nuevo despertar?

De brotes acurrucados uno junto al otro

que se estiran para alcanzar el cielo

  

Claudia Santanera

Foto: Gonzalo Viramonte
Foto: Gonzalo Viramonte

Esta obra inaugura una etapa referida específicamente a la palma Trithrinax campestris, especie autóctona de las sierras del norte de la provincia de Córdoba, y característica de la zona de Copacabana. La pieza abre preguntas acerca de los factores de riesgo de esta especie amenazada por los incendios estacionales o intencionales, por el cultivo intensivo o la ganadería, e imagina alternativas vinculadas a la reproducción de la especie mediante la germinación de semillas o del trasplante de pequeños retoños que se encuentran bajo los ejemplares maduros a suelos cercanos o invernaderos. 

 

La instalación es un sistema que combina riego por goteo y por rocío para asistir el proceso de germinación y cuidado de la planta en sus etapas tempranas. Esta máquina de agua es una herramienta de riego aéreo que ayuda a cuidar los retoños de palma durante su germinación, y antes de  restituirlos definitivamente a  su ecosistema ambiental nativo.

 

La obra se compone de cuatro piezas tejidas, unidas entre sí por una tubería metálica que conforman la instalación del riego y funcionan como difusores. A su vez siete vasijas de barro de diferentes formas y tamaños donde se almacena el agua y se alojan las pequeñas plantas. 

 

La obra se articula y se sostiene con estructuras independientes realizadas en caño crudo para generar las alturas necesarias que garanticen  el funcionamiento de los circuitos interiores de riego de manera natural y por gravedad.

Foto: Gonzalo Viramonte