El dilema de lo invisible
Texto publicado en Alrededor de la piedra
Muestra de Ciro del Barco en el Museo Genaro Pérez, curada por Carla Barbero.
_
Alrededor de La piedra (primera edición)
Textos de Carla Barbero y Claudia Santanera para la muestra La piedra de Ciro del Barco
Curada por Carla Barbero
Museo Genaro Pérez
Córdoba
Mayo de 2016
//////////////////////////////
La atención consiste en encontrar en esa foto el cuerpo que en el deseo había perdido el hilo de las sensaciones.
Arturo Carrera
¿En qué momento la ausencia supera su propio estado y se transforma en imagen?
¿Tiene que ver con lo nombrado?
¿Tiene que ver con lo omitido?
Un sistema de vacíos y presencias hiere el paisaje. Nos desplazamos con dificultad.
En la imagen de la ausencia, la dulzura. En la imagen de la ausencia, la poesía.
Entre lo que vemos y lo que nos mira nace una forma de intercambio. La imagen se dirige a quien la mira. Invierte el signo y propone el trueque. Se alertan los ojos y las miradas.
Nos miramos en la imagen de otra muerte, y su vez, ella nos mira. Necesitamos de otros ojos para activar la fórmula.
Carla Barbero y Ciro Del Barco nos invitan a ser parte de este diálogo en torno al arte, la imagen y la mirada.
Con los ojos abiertos atravesamos la noche. Nos perdemos en ese espacio sin distancias e intentamos reconocer lo que nos rodea.
EL DILEMA DE LO INVISIBLE
A fines de 2015, Ciro Del Barco expuso una instalación concebida a partir de un circuito cerrado para cámara de video, fotografía y TV (analógicos), denominada Ojos cerrados. Este trabajo aporta nuevas reflexiones en torno al origen y destino de la imagen en tanto formulación estética y a ese horizonte de tensiones que suscita la relación entre arte y nuevas tecnologías en el contexto de la cultura contemporánea.
Ojos cerrados es una pieza que conmueve por su economía técnica, el equilibrio de los elementos que la componen y su capacidad de referencia poética.
Tres fotografías son filmadas en tiempo real y reproducidas de manera simultánea por la pantalla de un televisor que sólo mira hacia un espejo. Las tres fotografías y su imagen facsimilar, reproducida en este nuevo plano, son parte del circuito que estructura el concepto de la obra. Gemelas y distantes, la imagen presente en el papel; la imagen duplicada y diferida.
La cámara está suspendida del techo por los mismos cables que la conectan al televisor. El televisor está suspendido del techo por los mismos cables que lo conectan a la cámara.
Dos piezas en equilibrio. Dos términos equivalentes e irremplazables de la trayectoria.
El televisor y el lente de la cámara miran hacia abajo. Sólo quien se acerca puede completar el círculo. La mirada del espectador.
La escena está en penumbra. No hay sonido. Hay resonancias barrocas en el detalle y en la composición. Los cables, los nudos, los tensores. La imagen parpadeante de la pantalla.
Tres fotografías analógicas de un pájaro muerto, tomadas hace mucho tiempo por el artista. Tres instancias de una misma situación, con mínimas variables de encuadre y de color. La escena despojada de elementos, sólo la figura del pájaro, la expresión de su cuerpo sobre la línea horizontal que divide en dos la imagen y acentúa el dramatismo.
El pájaro no está, está la imagen del pájaro en la fotografía, en la filmadora, en el televisor, en el espejo. En este circuito cerrado de miradas y emisiones. Está la imagen de cada espectador que se acerca a ver la obra, y allí encuentra la imagen de esta muerte que se muestra en el espejo junto a su propia imagen.
Los péndulos pueden oscilar, van a oscilar. El presente y el pasado establecen el correlato intemporal de la ausencia. La deriva de la imagen.
La experiencia de la muerte reproducida en infinitos cuadros. Los ojos cerrados del protagonista expanden el delay entre aquello que vemos en el vacío que nos interpela.
Ciro Del Barco eligió mostrar su obra en el último piso de un edificio. Un séptimo piso al cual sólo se podía acceder por escalera. Lejos del follaje y de las hojas, se sobreimprime otra imagen. La de un nido transparente, invisible y seguro.
Claudia Santanera
Ojos cerrados se expuso en diciembre de 2015 en la muestra colectiva La estrategia del caracol. Realizada en un edificio en construcción de barrio General Paz, la muestra convocó a más de 30 artistas de Córdoba, fue curada por Catalina Urtubey y Claudia Santanera y duró sólo unas horas. Se gestó en torno a la idea de habitar; las relaciones que emergen entre lo íntimo-privado y lo público; y a los posibles trueques entre la obra y el espacio expositivo.
Imaginando una situación otra -ni excepcional / ni comercial- donde la obra se aventura y se despliega en un espacio extranjero al arte, regido por lo incierto, lo inestable, lo precario.